La caída de confianza

Dinámica de confianza para jóvenes cristianos: dejarse caer de espaldas y que el grupo te sostenga. Con el protocolo de seguridad para hacerla sin riesgo.

Edad
14-18 años
Participantes
8-20
Duración
20-30 min
Dificultad
Media
Materiales
Ninguno

Es la dinámica de confianza más conocida y también la que peor se hace. Mal ejecutada, alguien acaba en el suelo y el grupo pierde la confianza en lugar de ganarla. Lee el protocolo antes de plantearte hacerla.

Objetivo

Que cada joven experimente físicamente lo que es depender de otros, y conecte esa sensación con lo que significa confiar sin poder comprobarlo todo.

Protocolo de seguridad

Esto va primero por una razón: sin ello, no hagas la dinámica.

  • Nunca desde altura. Nada de mesas, sillas ni escenarios. De pie en el suelo, y punto.
  • Mínimo seis personas para recibir, en dos filas enfrentadas, hombro con hombro.
  • Los que reciben van con las rodillas flexionadas, los brazos extendidos y alternados con los del de enfrente, sin agarrarse entre ellos.
  • Sin relojes, pulseras ni móviles en los bolsillos.
  • El que cae va rígido, con los brazos cruzados sobre el pecho, sin doblar la cintura.
  • Participación voluntaria. Quien no quiera caer, recibe. Sin comentarios.
  • Tú diriges cada caída, una a una. Nunca varias a la vez.
  • Si el grupo está alterado o de broma, para la dinámica. Es preferible cortarla que arriesgar.

Instrucciones paso a paso

  1. Explica el protocolo entero y practica la postura de recepción con todos, sin nadie cayendo.
  2. Haz una prueba en corto: dos personas sostienen a una tercera que se inclina apenas veinte centímetros. Sirve para que sientan el peso.
  3. El voluntario se coloca de espaldas al grupo, rígido y con los brazos cruzados.
  4. Diálogo obligatorio antes de cada caída, en voz alta:
    • El que cae: «¿Estáis listos?»
    • El grupo: «Estamos listos.»
    • El que cae: «Voy a caer.»
    • El grupo: «Cae.»
  5. Se deja caer hacia atrás, recto. El grupo lo recibe y lo devuelve suavemente a la vertical.
  6. Rota. Que caiga quien quiera, y que todos reciban.

Variantes

  • El péndulo: en círculo apretado, una persona en el centro se balancea y el grupo la sostiene pasándola. Menos brusca y muy buena para grupos con miedo.
  • Por parejas: solo dos personas, con una caída mínima. La versión más segura de todas.
  • Con los ojos abiertos: para quien no se atreve con los ojos cerrados. Vale igual.

Reflexión

  • ¿Qué pensaste en el segundo antes de caer?
  • ¿Confiabas en el grupo o confiabas en que no se atreverían a soltarte?
  • ¿Te costó más caer o sostener a otro?
  • ¿A quién de tu vida real le dejarías que te sostuviera así?
  • ¿Hay alguien que confía en ti y no lo sabes?

Enseñanza bíblica

«El eterno Dios es tu refugio, y acá abajo los brazos eternos.» — Deuteronomio 33:27

La imagen es exactamente la de esta dinámica: unos brazos debajo, que están ahí aunque no los veas y aunque tú estés cayendo.

Y hay algo que el grupo acaba de descubrir con el cuerpo: confiar da miedo aunque sepas que es seguro. Todos sabían racionalmente que el grupo les iba a sostener, y aun así casi todos dudaron un segundo antes de caer.

Eso desmonta una idea muy extendida entre adolescentes: que tener miedo significa no tener fe. La fe no es la ausencia de miedo; es caer con el miedo puesto.

Consejos para el líder

  • Cae tú primero. Nadie se fía de un líder que solo dirige desde fuera.
  • Si sospechas que alguien va a hacer una broma, no hagas la dinámica. Basta con un gracioso para que sea peligrosa.
  • Vigila la diferencia de tamaño: si alguien pesa mucho más que el grupo que recibe, refuerza la fila.
  • Si alguien no quiere caer, no insistas ni una vez. Que reciba, y ya está.
  • No la uses como prueba de valentía ni la conviertas en un reto. En cuanto se compite, se lesiona alguien.