El naufragio
Dinámica de reflexión para jóvenes cristianos: el grupo decide a quién salvar en un bote y descubre con qué criterios juzga el valor de una persona.
Es una de las dinámicas más antiguas que existen y sigue funcionando, porque saca a la luz los prejuicios del grupo sin que nadie tenga que confesarlos. Ojo: hay que dirigir bien el cierre o se queda en un debate sin conclusión.
Objetivo
Que el grupo descubra, discutiendo, con qué criterios decide quién vale más, y confrontar esos criterios con la forma en que Dios mira a las personas.
Preparación
- Copia la lista de personajes de abajo, una por equipo.
- Divide en equipos de cuatro o cinco.
- Prepárate para no opinar durante el debate. Es lo más difícil de esta dinámica.
Instrucciones paso a paso
- Plantea la situación: un barco se hunde. Hay diez personas y un bote salvavidas donde solo caben cuatro. Nadie más sobrevivirá.
- Reparte la lista. Cada equipo tiene quince minutos para decidir a quién salvan y por qué.
- La decisión tiene que ser unánime dentro del equipo. Nada de votar y pasar página.
- Cada equipo expone su bote y sus razones. Aquí es donde salta el debate entre equipos.
- Anota en la pizarra los criterios que van saliendo: utilidad, edad, futuro, inocencia, necesidad.
Los diez pasajeros
- Una médica de 40 años, embarazada de tres meses.
- Un chico de 17 años con una discapacidad intelectual.
- Un ingeniero de 35 años que ha estado en la cárcel por robo.
- Una anciana de 78 años, misionera durante toda su vida.
- Un niño de 6 años.
- Un policía de 30 años con dos hijos pequeños.
- Una profesora de 50 años que cuida de su madre enferma.
- Un joven de 20 años con adicción a las drogas, en tratamiento.
- Una agricultora de 45 años, madre de cuatro hijos.
- Un responsable de una iglesia, de 60 años.
Variantes
- Con roles asignados: cada joven defiende a un personaje concreto e intenta convencer al grupo de que le salven. Mucho más incómodo y mucho más potente.
- Sin datos: solo se dan las edades y las profesiones, sin más contexto. Se ve hasta qué punto decidimos con prejuicios.
- Con nueve plazas: solo se descarta a uno. Cambia por completo la conversación: cuesta más elegir a quién dejar fuera que a quién salvar.
Reflexión
Este es el bloque que da sentido a todo. No lo recortes.
- ¿Qué criterio usasteis primero: quién es más útil, quién tiene más vida por delante, quién lo merece más?
- ¿Descartasteis a alguien por su pasado? ¿Y por su edad?
- ¿Habría cambiado algo si supierais que uno de ellos es vuestro padre o vuestro hermano?
- ¿Quién de los diez os ha costado más defender? ¿Por qué?
- Si tú fueras uno de los diez, ¿en qué puesto crees que te habrían puesto?
Enseñanza bíblica
«Mas Jehová dijo a Samuel: No mires a su parecer, ni a lo grande de su estatura… porque Jehová no mira lo que mira el hombre; pues el hombre mira lo que está delante de sus ojos, pero Jehová mira el corazón.» — 1 Samuel 16:7
Samuel va a ungir rey y descarta a David sin dudarlo: era el pequeño, el que cuidaba ovejas, el que ni siquiera habían llamado a la reunión. Con los criterios del grupo de hoy, David habría estado fuera del bote.
Y hay algo más incómodo. El grupo acaba de hacer, en quince minutos, exactamente lo que hacemos todos los días: ordenar a la gente por utilidad. Lo hacemos en clase, en el instituto y en la iglesia, aunque nunca lo digamos en voz alta.
El evangelio propone lo contrario: el valor de una persona no depende de su rendimiento. Santiago 2:1-4 lo dice sin rodeos al reprender a una iglesia que sentaba mejor a los ricos.
Cierra con esto: si el valor de la gente dependiera de su utilidad, la cruz no tendría sentido, porque Jesús murió por gente que no aportaba nada a cambio.
Consejos para el líder
- No des tu opinión durante el debate. En cuanto la das, todos buscan tu respuesta correcta y se acaba el pensamiento.
- No hay respuesta correcta. Dilo al final, con claridad. La dinámica es la conversación, no el bote.
- Cuidado si en tu grupo hay alguien con discapacidad, adicciones en la familia o un familiar en la cárcel. Adapta la lista o dirige la reflexión con especial cuidado.
- Si el debate se pone áspero, párate y pregunta cómo se sentiría cada uno si estuviera en la lista.
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