Cuando Dios parece llegar tarde
Devocional para jóvenes sobre la espera: qué hacer cuando llevas meses pidiendo algo y no pasa nada, sin frases hechas ni promesas que la Biblia no da.
El texto
«Señor, si hubieses estado aquí, mi hermano no habría muerto.» — Juan 11:21
La idea
Que Dios llegue tarde según tu reloj no significa que no venga.
Para pensar
Marta le dice a Jesús algo que suena a reproche porque es un reproche: si hubieras estado aquí, esto no habría pasado.
Y tenía razón en los hechos. Le habían avisado de que Lázaro estaba enfermo. Jesús se enteró y el texto dice algo que cuesta leer: se quedó dos días más donde estaba. No fue un retraso; fue una decisión.
Cuando llegó, Lázaro llevaba cuatro días muerto.
Si llevas meses pidiendo algo —que tu familia se arregle, que se te pase esto, que alguien cambie— y no ha pasado nada, no eres el primero. Y no hace falta que finjas que lo llevas bien. Marta no lo hizo.
Fíjate en lo que Jesús no hace en ese pasaje. No la corrige. No le dice que le falta fe. No le suelta que todo pasa por algo. De hecho, unos versículos después, llora. Sabiendo lo que iba a hacer en diez minutos, se pone a llorar con ellas.
Eso dice más sobre cómo es Dios que cualquier explicación.
Y una honestidad necesaria: esta historia acabó bien, pero no todas acaban así. Hay oraciones que no se responden como pedimos, y prometerte lo contrario sería mentirte. Lo que el pasaje sí garantiza es que Dios no está siendo indiferente mientras esperas, aunque desde tu sitio lo parezca.
Para hoy
Escribe en el móvil o en un papel lo que llevas tiempo pidiendo. Con fecha.
Guárdalo. No para comprobar si Dios cumple como un pedido, sino para acordarte de esto dentro de un año, cuando ya no recuerdes lo mucho que dolía.
Oración
Dios, llevo tiempo esperando y no entiendo por qué tardas. No voy a fingir que estoy tranquilo. Ayúdame a seguir confiando sin tener que entenderlo, y quédate cerca mientras espero. Amén.
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